Diego hoyos

Dédalo, el constructor del alma

Condenado por su talento a vivir en un encierro, bajo el yugo de su tirano opresor; Dédalo se enamora y tiene un hijo a quien ama, cuida, enseña y transmite sus conocimientos y para quien desea conozca la libertad de la vida; pero de quien no puede controlar su camino.

Dédalo, un inventor nato de ingenio excepcional, pudo experimentar el enorme poder del encuentro paradójico del éxtasis pleno por el éxito personal de su invento con el trágico destino de su hijo; aun así, vivir la paradoja y atravesarla; honrar el fatal evento y continuar su camino.

Dédalo encuentra en su edad adulta, su refugio, su lugar, el sitio dónde puede elevar su mejor construcción, el templo interior, el templo para el alma, el templo donde ya no necesita las alas para escaparse pues allí se siente libre con su talento.

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